Diluvio - Poema de Silvia Elena Regalado . Encuentra y comparte los poemas de Silvia Elena Regalado Tenemos cientos de poemas de familia, religiosos, para enamorados de amor , de amistad , infantiles, todos por autor. Sigue disfrutando de este/a Poeta con alguno de sus otros poemas: Breve conversación con Dios - Curriculum Vitae - Desnudo - Dos poemas - Encontrarás el camino - Es un crimen... - Estoy de pie - Fuego -
Poema del Autor/a: Silvia Elena Regalado
Nombre del Poema: Diluvio
Lloveme cuarenta días
y cuarenta noches
colmame de humedad
hasta la transparencia
Que no hayan faros
para marcar el rumbo
del existir salvaje
ni islas
que contengan
la plenitud
arrasante
de las aguas.
Conjurá los ríos
que un día
se petrificaron
en mi pelo
y
desbordémonos.
Seamos un diluvio
loco y desvanecido
yo le daré
una alondra
a tu rama de olivo.
July 24th, 2006
Poemas y Poetas
Autores
DILUVIO - Poema de Salvador Novo . Encuentra y comparte los poemas de Salvador Novo Tenemos cientos de poemas de familia, religiosos, para enamorados de amor , de amistad , infantiles, todos por autor. Sigue disfrutando de este/a Poeta con alguno de sus otros poemas: LA HISTORIA - RETRATO DE NIÑO - VIAJE - BREVE ROMANCE DE LA AUSENCIA - ELEGÍA - GLOSA INCOMPLETA EN TRES TIEMPOS SOBRE UN TEMA DE AMOR - NUEVO AMOR - SONETO -
Poema del Autor/a: Salvador Novo
Nombre del Poema: DILUVIO
Espaciosa sala de baile
alma y cerebro
dos orquestas, dos,
baile de trajes,
las palabras iban entrando,
las vocales daban el brazo a las consonantes.
Señoritas acompañadas de caballeros
y tenían trajes de la Edad Media
y de muchísimo antes
y ladrillos cuneiformes
papiros, tablas,
gama, delta, ómicron,
peplos, vestes, togas, armaduras,
y las pieles bárbaras sobre las pieles ásperas
y el gran manto morado de la cuaresma
y el color de infierno de la vestidura de Dante
y todo el alfalfar Castellano,
las pelucas de muchas Julietas rubias
las cabezas de Iokanaanes y Marías Antonietas
sin corazón ni vientre
y el Príncipe Esplendor
vestido con briznas de brisa
y una princesa monosilábica
que no era ciertamente Madame Butterfly
y un negro elástico de goma
con ojos blancos como incrustaciones de marfil.
Danzaban todos en mí
cogidos de las manos frías
en un antiguo perfume apagado
tenían todos trajes diversos
y distintas fechas
y hablaban lenguas diferentes.
Y yo lloré inconsolablemente
porque en mi gran sala de baile
estaban todas las vidas
de todos los rumbos
bailando la danza de todos los siglos
y era, sin embargo, tan triste
esta mascarada!
Entonces prendí fuego a mi corazón
y las vocales y las consonantes
flamearon un segundo su penacho
y era lástima ver el turbante del gran Visir
tronar los rubíes como castañas
y aquellos preciosos trajes Watteau
y todo el estrado Queen Victoria
de damas con altos peinados.
También debo decir
que se incendiaron todas las monjas
B.C. y C.O.D.
y que muchos héroes esperaron
estoicamente la muerte
y otros bebían sus sortijas envenenadas.
Y duró mucho el incendio
mas vi al fin en mi corazón únicamente
el confeti de todas las cenizas
y al removerlo
encontré
una criatura sin nombre
enteramente, enteramente desnuda,
sin edad, muda, eterna,
y ¡oh! nunca, nunca sabrá que existen las parras
y las manzanas se han trasladado a California
y ella no sabrá nunca que hay trenes!
Se ha clausurado mi sala de baile
mi corazón no tiene ya la música de todas
las playas
de hoy más tendrá el silencio de todos los siglos.
May 7th, 2006

